Ludwika Paleta

Ludwika Paleta

La belleza de Ludwika Paleta es indiscutible a simple vista. Sin embargo, la actriz es mucho más que una cara bonita, pues tiene un claro dominio de las cámaras y los escenarios.

Cautivadora, propositiva, concreta, que va de la televisión al cine y de éste al teatro, es como Paleta se ha posicionado como uno de los rostros más asediados de la industria del entretenimiento en México.

Su trayectoria ha ido en ascenso desde que inició en la actuación a los 11 años con la telenovela Carrusel (1989), en la que interpretó al famoso personaje de María Joaquina Villaseñor, luego de estudiar actuación en el Centro de Educación Artística de Televisa.

A muy corta edad, el primer protagónico de la originaria de Cracovia, Polonia, llegó para instalarse en la pantalla chica: la telenovela El abuelo y yo (1992). La producción de Pedro Damián fue un semillero de talento, pues de sus filas nacieron las carreras de otros actores de su generación como Gael García Bernal, Diego Luna, Osvaldo Benavides, Jorge Poza, Jorge Salinas y Flor Edwarda Gurrola, por mencionar algunos. Paleta conquistó los reflectores y se abrió paso en solitario hacia un camino lleno de éxito.

Luego de tres años de preparación en el extranjero, la hija del violinista Zbigniew Paleta y la maestra en arte Bárbara Paciorek, regresó a la televisión junto a Thalía en la telenovela María la del barrio. Desde entonces, la mancuerna con Osvaldo Benavides rendiría frutos años más tarde con la producción teatral Duele, iniciativa de ambos actores, quienes se aventuraron a probar esta nueva faceta laboral, además de protagonizar tal historia actualmente en cartelera en el Teatro Ignacio López Tarso.

A su carrera se sumaron otras atractivas y conmovedoras tramas para la televisión como Huracán (1998), Amigas y rivales (2001), Niña… amada mía (2003), Mujer de madera (2004), Duelo de pasiones (2006), Palabra de mujer (2007), Los exitosos Pérez (2009), Abismo de pasión (2012) y, la más reciente, La querida del centauro (2016). Además de la serie Terminales (2008), que le permitió llegar a otros públicos.

El cine fue una plataforma que desde joven llamó su atención. Lo experimentó en el cortometraje Como Dios manda, de Raúl Olivares, en 2003. La cámara simplemente la amó. Desde entonces, ha ido en busca de proyectos cinematográficos cada vez más interesantes que han ido del drama a la comedia y al thriller.

A su historial se suman películas como Seis días en la oscuridad y Corazón de melón, en 2003, a las que siguieron Polvo de ángel y Propiedad ajena, ambas de 2007, y El libro de piedra (2009).

La cinta No sé si cortarme las venas o dejármelas largas (2013), de Manolo Caro, fue un éxito en taquilla y a ésta le siguieron Allá y en Tonces (2013), Volando bajo (2014), donde interpretó a una chica tímida de provincia, Rumbos paralelos y Refugio, dirigida por el ganador del Premio Oscar Demián Bichir, que está en postproducción.

En cuanto a teatro, ha sorprendido con su dominio del escenario en obras como La prueba, El cuarto azul, Pop Corn, Los monólogos de la vagina, No sé si cortárme las venas o dejármelas largas, Las cuatro estaciones, Espejos, La madriguera, Razones para ser bonita, Un dios salvaje, Grito al cielo con todo mi corazón y actualmente Duele, de la que también es productora.